Un logotipo de marca debe ser:
SIMPLE: Limpio, fácil de identificar y escribir.
PRACTICO: Para ser utilizado en todo tipo de medios.
UNICO: No crear una imagen similar al de alguien más.
CONSISTENTE: En cada uno de los elementos debe exister un sentido de consistencia.
MEMORABLE: Lo más fácil de recordar de una marca es el color.
ADAPTABLE: Debe adaptarse al mercado meta.
UN REFLEJO: Debe reflejar los valores y objetivos de la empresa.
SUSTENTABLE: Contemporáneo pero a la vez clásico.
- Una identidad corporativa bien realizada no es un simple logotiopo. Es necesario mantener una coherencia visual en todas las comunicaciones.
- Una mala identidad carece de los ingredientes básicos: simplicidad, practicidad y, sobre todo, funcionalidad y consistencia.